martes, 19 de enero de 2010
Oración de Aceptación e Invitación Divina
Dónde estás mi Gran Espíritu,
que mirándote no te veo,
te permito y suplico que me saques
de esta trampa de carne e ilusión.
Te pareces a mi bienamada
cuando el bosque se enciende
en la noche con su “milperfumes”.
Amado Padre de padres,
quiero Ver con la Gloria
de esos Tus Ojos divinos y santos;
hazme la herramienta de Tus Sacratísimas Manos.
Que nunca de mi boca salga la maledicencia.
Enciéndete dentro de mi propio cuerpo
y absorbe mis defectos o
transfórmalos en Luz, Poder y Fuerza.
Amen.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
